Los expertos defienden en el Congreso de SEMERGEN Comunidad Valenciana la moderación y la calidad de la dieta frente a las restricciones
El XXV Congreso SEMERGEN Comunidad Valenciana, celebrado recientemente, acogió un seminario centrado en la obesidad y el consumo calórico, donde se destacó la importancia de un enfoque integral frente a las dietas restrictivas. La Dra. Ascensión Marcos, profesora de investigación del CSIC y fundadora del Grupo de Inmunonutrición del ICTAN, y el Dr. Vicente Pascual, médico de familia y miembro de SEMERGEN y la SEA, analizaron las causas del exceso de peso desde una perspectiva holística, subrayando que la demonización de alimentos no era la solución para controlar la obesidad.
Durante su intervención, el Dr. Pascual recordó que la obesidad seguía siendo uno de los principales problemas de salud pública, afectando en España al 21,6% de los adultos de entre 25 y 64 años, y que actuaba como factor de riesgo para enfermedades como la diabetes tipo 2[i], la hipertensión o la dislipidemia. Ambos expertos coincidieron en que, más allá de seguir dietas estrictas o modas alimentarias, era necesario adoptar hábitos sostenibles y basados en la evidencia científica.
En este contexto, presentaron un estudio realizado por investigadores del ICTAN-CSIC, la Universidad de Navarra y el CIBEROBN del Instituto de Salud Carlos III, centrado en la ingesta de alcohol dentro del patrón de Dieta Mediterránea. Los resultados revelaron que el exceso de peso se asociaba con dietas pobres en verduras, legumbres, cereales integrales y frutas, y más ricas en alimentos ultraprocesados y de bajo valor nutricional. En contraste, los participantes con un patrón alimentario más saludable, basado en la Dieta Mediterránea, mostraban mejores indicadores metabólicos.
El Dr. Pascual explicó que este modelo tradicional se basaba en una alimentación de origen vegetal, con aceite de oliva como grasa principal, un consumo moderado de pescado, lácteos fermentados y bebidas fermentadas como la cerveza, y una baja presencia de carnes rojas, procesados y azúcares. “El reto no es imponer prohibiciones, sino ofrecer una dieta apetecible y fácil de mantener en el tiempo”, señaló. También insistió en que los cambios de estilo de vida debían ser permanentes para lograr resultados sostenibles.
Por su parte, la Dra. Marcos profundizó en el papel que pueden tener las bebidas fermentadas dentro de una dieta equilibrada. “Un consumo moderado, en el contexto adecuado, no solo conlleva un aporte calórico bajo, sino que también podrían ofrecer beneficios nutricionales por sus compuestos bioactivos”, explicó. “Lo importante no es eliminar alimentos, sino aprender a integrarlos de forma consciente, moderada y equilibrada”, añadió, alertando sobre los efectos rebote y el escaso éxito a largo plazo de las dietas demasiado restrictivas.
El estudio presentado reflejó que la energía derivada del alcohol era baja (2,9% en mujeres y 4,5% en hombres), y que el consumo de cerveza se daba sobre todo entre personas con una ingesta ocasional y moderada. La Dra. Marcos recordó que las recomendaciones para un consumo responsable de cerveza en adultos sanos se situaban entre 200-300 ml al día para mujeres y 400-600 ml para hombres adultos sanos, siempre acompañada de alimentos y en un contexto social.
Ambos expertos concluyeron destacando la importancia de adoptar una visión más amplia y realista de la alimentación, basada en la calidad global de la dieta y en la identificación de patrones reales de conducta alimentaria, sin caer en la eliminación injustificada de determinados productos. Solo así, apuntaron, sería posible diseñar estrategias efectivas de prevención frente a la obesidad y promover un estilo de vida saludable.
[i] Aguas-Ayesa M, et al. Evaluation of Dietary and Alcohol Drinking Patterns in Patients with Excess Body Weight in a Spanish Cohort: Impact on Cardiometabolic Risk Factors. Nutrients. 2023 Nov 17;15(22):4824.
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