
Las claves para cumplir tus objetivos de alimentación saludable durante todo el año
El comienzo de año siempre viene cargado de buenas intenciones para adoptar hábitos más saludables, pero, en realidad, pocas veces esos propósitos perduran. Y es que el verdadero desafío no es empezar, sino mantener los hábitos y construir un estilo de vida equilibrado.
Por lo tanto, la Dra. Rosa Ortega, Catedrática en el Departamento de Nutrición y Ciencia de los Alimentos de la Universidad Complutense de Madrid, comparte el secreto para que los buenos hábitos echen raíces: seguir la Dieta Mediterránea como una filosofía de vida.
La Dieta Mediterránea, declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO va más allá de la alimentación, es un enfoque integral que incluye la forma de preparar los alimentos, la importancia de compartirlos en buena compañía y, por supuesto, la actividad física. La clave es verlo todo como un conjunto de hábitos que forman un estilo de vida equilibrado y no como elementos independientes.
En este sentido, la Dra. Rosa Ortega recuerda cuatro sencillos pasos que pueden ayudar a transformar los propósitos en hábitos duraderos desde una visión integral:
- Planificación (flexible) de las comidas
El ajetreo diario es el aliado de la improvisación en la comida. Una solución sencilla a este problema es la planificación de menús semanales. Dedicarle un poco de tiempo a organizar la compra, evita decisiones impulsivas y asegura opciones saludables. Pero planificar no significa ser rígido por lo que es importante adaptar el número de comidas a las necesidades personales y a la sensación de saciedad.
- Prioriza la calidad de tus alimentos
Pasos básicos que no debemos olvidar: Más frutas, verduras y hortalizas; cuando sea posible, uso de aceite de oliva virgen extra; y, finalmente, reducción de azúcar añadidos. Al elegir alimentos de calidad, nutrimos nuestro cuerpo y seguimos al pie de la letra la filosofía mediterránea.
- Hidratación constante y consumo consciente de bebidas
Otra regla básica: Beber dos litros de agua al día. Y si bien el agua es la base de la hidratación, también es posible disfrutar de otras bebidas. Por ejemplo, para los adultos una cerveza con moderación, acompañada de alimentos y en un contexto social puede formar parte del estilo de vida mediterráneo. O bien, para los que prefieren evitar el alcohol, la cerveza sin alcohol ideal ya que está elaborada con ingredientes naturales y tienen un bajo contenido calórico.
- Actividad física regular y planificada
Finalmente, es indispensable incorporar ejercicio físico planificado varias veces a la semana. La combinación de trabajo de fuerza con actividades de intensidad moderada es ideal siempre y cuando estén adaptadas a las características y necesidades personales de cada uno.
Aplicar estos sencillos pero efectivos consejos es la clave para transformar la vuelta a la rutina en una oportunidad para establecer bases sólidas para nuestra salud y bienestar a largo plazo, haciendo de los propósitos de Año Nuevo una realidad duradera.